El Gobierno de México anunció oficialmente la creación de una nueva supercomputadora nacional llamada Coatlicue, un proyecto de gran escala que busca colocar al país entre los líderes regionales en capacidad de cómputo, inteligencia artificial e infraestructura científica. La presentación fue realizada el 26 de noviembre de 2025 y forma parte de la estrategia federal para modernizar el procesamiento de datos a nivel gubernamental y académico.
Un salto tecnológico sin precedentes
Coatlicue tendrá una capacidad estimada de 314 petaflops, una cifra que supera por un amplio margen a las instalaciones actuales en México y al resto de América Latina. Para dimensionar la magnitud, el equipo más avanzado en el país apenas supera los 2 petaflops, por lo que el nuevo sistema representará un salto de más de cien veces en potencia.
Esta infraestructura posicionará a México en una nueva categoría tecnológica, permitiendo ejecutar modelos de alta complejidad que actualmente deben realizarse en centros extranjeros. Con esto, el país podrá procesar grandes volúmenes de información en tiempos mucho menores, dar soporte a investigaciones de frontera y fortalecer áreas críticas del sector público.
¿En qué se utilizará Coatlicue?
La supercomputadora está diseñada para servir como una plataforma nacional de cómputo de alto rendimiento, con aplicaciones en múltiples sectores:
🔬 Ciencia e investigación
– Modelos climáticos y atmosféricos
– Estudios genómicos y de salud
– Investigación energética, movilidad y urbanización
– Simulaciones avanzadas en física, química y biología
🤖 Inteligencia artificial
– Entrenamiento de modelos nacionales de IA
– Procesamiento de datos para seguridad pública
– Análisis masivo de información gubernamental
– Modelos predictivos para logística y transporte
🌱 Desarrollo económico y productivo
– Análisis agrícola y optimización de suelos
– Modelos para prevención de desastres naturales
– Planeación territorial y urbana
– Soporte a empresas que requieren cómputo especializado
El gobierno anunció que Coatlicue será de acceso público, es decir, estará disponible para instituciones educativas, centros de investigación, agencias gubernamentales y empresas que requieran capacidad de cómputo de alto rendimiento.
Nombre con identidad mexicana
El nombre “Coatlicue” hace referencia a una deidad mexica asociada con la fertilidad, la vida y la tierra. Con esto, la administración busca dar identidad propia al proyecto, aludiendo a la idea de que esta infraestructura actuará como una “madre” de datos, ciencia y desarrollo nacional.
Colaboración internacional
Para garantizar estándares globales, México trabajará en conjunto con el Barcelona Supercomputing Center (BSC), una de las instituciones más importantes del mundo en este campo.
Mientras se construye la instalación definitiva en territorio mexicano, el centro operará temporalmente desde Barcelona mediante una sede interina que permitirá adelantar proyectos y pruebas.
Inversión y tiempos estimados
El costo del proyecto se estima en alrededor de 6,000 millones de pesos, que se destinarán a infraestructura, sistemas de enfriamiento, centros de datos, personal especializado y software científico.
El gobierno calcula que la construcción física y la puesta en operación completa de Coatlicue tomará entre 24 y 36 meses, por lo que su inauguración podría ocurrir entre finales de 2027 y 2028, dependiendo del avance de obra y de la instalación de los componentes.
Impulso al desarrollo tecnológico nacional
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que este proyecto representa uno de los pasos más importantes para que México desarrolle sus propias capacidades de inteligencia artificial sin depender de infraestructura extranjera. Además, destacó que Coatlicue abrirá la puerta a una nueva era de investigación científica y soluciones basadas en datos.
Por su parte, las autoridades encargadas del proyecto indicaron que la supercomputadora será un componente clave del plan nacional de transformación digital y que servirá como pilar para la innovación en sectores estratégicos como salud, educación, seguridad, transporte y energía.
