El sector inmobiliario en México se encuentra en un periodo de notable dinamismo, evidenciado por un crecimiento sostenido en el primer semestre de 2025. Según datos recientes de BBVA Research, el Producto Interno Bruto (PIB) de la construcción avanzó un 2.7%, una cifra que refleja la robustez del mercado, especialmente en la edificación residencial y la obra civil.
Crecimiento en la Demanda y el Financiamiento
Uno de los indicadores más positivos es el comportamiento del crédito hipotecario. El número de operaciones aumentó un 10.2% en el primer semestre del año, mientras que el monto promedio de los préstamos subió un 2.7%. Este incremento demuestra una demanda de vivienda más activa y una mayor confianza tanto por parte de los compradores como de las instituciones financieras. Este auge se ha manifestado tanto en la vivienda nueva como en la usada, con incrementos de precio del 9.2% y 7.8% respectivamente, lo que subraya la plusvalía del sector.
El Efecto del Nearshoring: Impulso al Sector Industrial y Residencial
Un motor clave detrás de este crecimiento es el fenómeno del «nearshoring». La reubicación de empresas extranjeras a México, buscando cercanía con el mercado estadounidense, ha disparado la demanda de espacios industriales. Se proyecta que el sector industrial alcance una inversión de más de 70 mil millones de pesos, con la construcción de millones de metros cuadrados de naves industriales, especialmente en el norte y el Bajío del país.
Este boom industrial no se limita a la construcción de fábricas; tiene un efecto dominó en el sector residencial. La llegada de miles de trabajadores y directivos a estas nuevas zonas industriales está generando una fuerte demanda de vivienda de todos los niveles, desde interés social hasta el segmento de lujo. Esto ha llevado a un crecimiento de los desarrollos habitacionales y comerciales en áreas estratégicas, creando un ciclo virtuoso de inversión y desarrollo.
Proyecciones a Largo Plazo
Expertos de la firma de consultoría IMARC Group proyectan que el valor total del mercado inmobiliario en México, que ya alcanzó los $162.3 mil millones de dólares en 2024, crecerá a una tasa anual del 4.09% hasta 2033. Esta proyección optimista se basa en la constante demanda, la confianza de los inversionistas y la llegada de capitales extranjeros que ven en México un destino atractivo y seguro para sus inversiones.
