El fenómeno del nearshoring, o relocalización de cadenas de suministro hacia México, comienza a mostrar señales de recuperación tras el impacto de aranceles del 50 % al acero y aluminio impuestos por Estados Unidos. Aunque la situación sigue siendo volátil, sectores como el inmobiliario e industrial comienzan a reactivar proyectos detenidos. El País
En este contexto, Fibra MTY, un fideicomiso especializado en bienes raíces industriales del norte del país, registró un repunte en la demanda desde abril y planea una inversión de 400 millones de dólares en los próximos meses. Este modelo de negocio se basa en adquirir, administrar y rentar propiedades industriales para generar retorno a sus inversionistas. El País
La manufactura, eje de esta dinámica, representó un sustancial 22 % del PIB en el primer trimestre de 2025, aunque la participación del empleo en este sector ha registrado una ligera disminución, concentrando ahora a 14 % de la población activa. El País
La confianza en el nearshoring se refleja también en proyectos concretos en donde BMW avanza en la expansión de su planta en San Luis Potosí para fabricar baterías para autos eléctricos, y Volvo desarrolla una nave industrial de 700 millones de dólares para producción y exportación de camiones pesados. El País
Mercado Libre también forma parte del movimiento: Fibra MTY adquirió un centro logístico en León, Guanajuato, valorado en aproximadamente 100 millones de dólares, participando en esta tendencia como inquilino clave. El País
A pesar del optimismo, existen riesgos. Empresas asiáticas como BYD han detenido o postergado sus decisiones de inversión. La tensión comercial y la incertidumbre política, sobre todo en la relación con Estados Unidos, continúan pesando. El País
El futuro del nearshoring dependerá en buena medida de la estabilidad del marco arancelario, la revisión del TMEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), además de avances en infraestructura, seguridad, energía y certeza jurídica.
